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lunes, 28 de marzo de 2011

¿ES RESPONSABLE LA OPEP DE LA INVASION DE LIBYA?

Extraña pregunta pero necesaria. Las relaciones internacionales aunque no parezca se rigen por los mismos principios que regulan las interacciones entre los presos en una cárcel: el más fuerte se impone, y el que tenga algo si es débil debe compartirlo con los fuertes, sobre todo si ese bien es vital para los fuertes.
La comparación puede ser entendida por alguien que ha tenido la oportunidad de observar el comportamiento de ambos colectivos: el de las naciones y el de los presos. El mundo de las naciones es una reproducción del mundo de los presos: éstos están encerrados en su mundo y las naciones en el suyo, pero el reparto de los bienes se fija, salvando las distancias, por los mismos principios. Cuando a los poderosos le falta algo que tienen los débiles y éstos no desean compartirlo o suministrarlo o facilitarlo a un precio razonable las amenazas, la coacción y la extorsión se imponen.
Ahora puede resultar más claro entender la responsabilidad de la OPEP en la enmascarada invasión de Libia. La OPEP fue fundada en 1960, en Bagdad a iniciativa de Venezuela, surgió en la búsqueda de un comercio justo y equitativo para los países productores y consumidores. A estos efectos, los países miembros fijan una cuota de producción que determina en gran medida el precio del oro negro. Sin embargo, otros factores también influyen decisivamente como la emergencia de nuevos grandes consumidores: China y la India, la guerra Irán Iraq, la invasión de Kuwait, la primera guerra del golfo y la invasión de Irak en 2003, por ejemplo, son sucesos que han contribuido a elevar el precio del crudo.
Pero si miramos el factor OPEP en abstracto vamos a observar que los niveles de producción desde 1998 a la actualidad no se corresponden con las necesidades del Mundo en que vivimos, trayendo como resultado unos precios muy altos para el funcionamiento eficiente de las economías occidentales, es decir, de los poderosos. En 1998 la cuota de producción era de 27,30 millones de barriles por día, siendo la actual de 29,7 diarios. Innecesario demostrar el impacto de este nivel de producción en el precio. A principios del 2000 el precio del petróleo Brent rondaba los 30 dólares y ahora los 104 dólares, con perspectiva de seguir subiendo.
Para los países occidentales el petróleo es como el agua para un sobreviviente en el desierto: sencillamente vital. Aunque el Derecho Internacional ha progresado en el sentido de formalmente proteger a todas las naciones por igual, en situaciones de sobrevivencia tanto la gente como las naciones pierden el sentido del saber estar. Es en este sentido que la OPEP tiene cierta responsabilidad en la invasión de Libia. No se trata de una responsabilidad moral o jurídica, ni se trata de elaborar una idea que justifique lo injustificable, como lo es el saqueo de los recursos naturales de un país por otros más poderosos.  Se trata de analizar hasta qué punto una cuota de producción más abundante y un precio del petróleo más asequible, es decir, si la creación de un escenario menos ruinoso para las economías occidentales hubiera sido un factor desmotivador de la invasión de Libia y de cualquier otro país petrolero en el futuro en el que se presenten condiciones propicias que justifiquen dicha invasión o que demuestren la debilidad de dicho país, como fue el caso de Irak en 2003.
Téngase en cuenta que una economía nacional para ser exitosa en términos de eficiencia y competitividad debe contar con cuatro factores: mano de obra calificada y barata, energía barata, tecnología, y dinero barato. El monopolio de la tecnología y de la fuerza de trabajo calificada ha dejado de estar en Occidente, hoy abunda en el Tercer Mundo, la energía barata está en el Tercer Mundo, y el dinero ha fluido a China, con las mayores reservas de dólares del Mundo. De hecho, Occidente se encuentra en una situación de falta de liquidez y gran endeudamiento. El alto precio del petróleo es gasolina en el fuego. Qué hacer para poder volver a ser eficiente. Una reestructuración del modelo energético es costosa, y no se logra sino a medio plazo. Por tanto, la vía rápida es la que estamos viviendo en directo por la televisión: la invasión de Libia.
Quizás aumentar la producción de petróleo y dejar caer algo los precios del crudo sea ahora mismo una medida inteligente por parte de la OPEP. Un preso débil pero inteligente sabe que es más ventajoso perder algo a corto plazo que perderlo todo a corto y mediano plazo. Ganará más a mediano y largo plazo si aparenta que comparte lo que los poderosos necesitan, y entre tanto busca la forma de hacerse fuerte.
Es más astuto dar un paso atrás que perder todo el terreno alcanzado en los últimos cincuenta años de lucha por un orden económico internacional más justo. 

miércoles, 23 de marzo de 2011

ESTRATEGIA Y TÁCTICA DEL EJE OCCIDENTAL FRENTE A LIBIA.

Libia, país que se enfrenta al tsunami revolucionario que inunda el norte de África y el Medio Oriente junto con la invasión de las fuerzas armadas más poderosas del planeta, se debate en su propio destino. 

Las opciones del pueblo libio ahora son escasas, puesto que el poder combinado de los países que conforman el Eje occidental es avasallador, ningún país del tercer mundo sin armas nucleares podría frenar una invasión occidental, mucho menos derrotarla.   

De manera que nos encontramos con tres aspiraciones políticas encontradas.

1.       Gaddafi representa el mantenimiento de la revolución anticolonialista que trajo a Libia la liberación nacional frente al colonialismo. Gaddafi derivó, tras la derrota de la monarquía libia, en el hombre fuerte del nuevo régimen.

2.       El Consejo Nacional Libio, con sede en Benghazi,  busca el derrocamiento de Gaddafi para establecer un régimen democrático. De hecho, los principales líderes son ex ministros de Gaddafi, incluyendo algunos represaliados por éste.

3.       El eje occidental busca hacerse con el poder en Libia, es decir, restituir el dominio económico y político occidental en un país estratégico por su posición geográfica y las inmensas reservas de petróleo de alta calidad que posee, materia prima imprescindible para las economías occidentales cuya eficiencia ha descansado en gran medida en el control y acceso barato a las fuentes de energía ubicadas en el Tercer Mundo.

Estas son las tres estrategias que se disputan el poder en Libia, y el resultado será el triunfo absoluto de cualquiera de ellas o la materialización  de ellas, dos o tres,  de manera combinada, esto dependerá de varios factores tanto subjetivos como objetivos.

 El Eje occidental tiene importantes y decisivas ventajas comparativas: un poderío militar descomunal y amplia experiencia en la conquista y sometimiento de países tercermundistas. Las últimas experiencias conquistadoras son Afganistán, Irak y Haití.

Gaddafi tiene la fuerza y la legitimidad de haber conducido el país a la independencia nacional y haber ofrecido a su pueblo en términos comparativos con un bienestar social y económico superior al de sus vecinos. De hecho, Libia era un país de inmigrantes, justo antes del levantamiento. Pero Gaddafi tiene puntos débiles: tiene la etiqueta de dictador sangriento, promotor del terrorismo internacional, es decir, ha sido desprestigiado, púbicamente linchado. Sus propios colaboradores le abandonan y se unen contra él. Sin embargo, como ha quedado demostrado, Gaddafi, sin la intervención del Eje occidental, sigue contando con el apoyo interno suficiente para controlar el país y gobernarlo, sin necesidad de ayuda exterior, esto lo hace relativamente fuerte y le da legitimidad ante los nacionalistas libios. Incluso, como mártir seguiría siendo un referente para muchos libios, si la estrategia del Eje occidental se impone, no así la del Consejo Nacional libio.

El Consejo Nacional libio tiene la fuerza del deseo de cambio y apertura hacia la democracia que recorre África y el Medio Oriente, pero no tiene fuerza suficiente para derribar a Gaddafi sin la intervención del Eje Occidental, y es aquí donde radica el drama del pueblo libio. Con Gaddafi tienen independencia nacional pero no democracia, con el Consejo Nacional tendrán una democracia formal pero no tendrán independencia económica. Aunque los miembros del Consejo Nacional sean nacionalistas y deseen controlar los destinos de su país, su eventual ascenso al poder con la ayuda del Eje occidental implicará un pacto por el cual la soberanía libia quedará muy mermada. 

El Consejo Nacional aunque representa la opción más avanzada para Libia, democracia e independencia nacional, si confiamos en la sinceridad de sus miembros y declaraciones públicas, es una opción sin fuerza propia, y por tanto, es una estrategia que no puede triunfar de manera absoluta. Tiene que escoger para sobrevivir entre la ayuda del Eje Occidental o la negociación con Gaddafi.

Si Gaddafi y el Consejo Nacional negociaran Libia podría avanzar hacia la democracia sin perder la independencia nacional. Este escenario es el que tratará de impedir a toda costa el Eje Occidental. La táctica del Eje será la de prolongar  el conflicto ayudando al Consejo Nacional sin que este se haga suficientemente  fuerte como para no necesitar la ayuda occidental, entre tanto machacará a Gaddafi  hasta conseguir la derrota no sólo de él sino de todo lo que él representa.  En los días o semanas venideras veremos continuos bombardeos tendentes a debilitarle y/o liquidarle.

El resultado más trágico para los libios pudiera representarse en el paradigma iraquí: liquidación del movimiento o fuerzas políticas nacionalistas, implantación de un régimen democrático títere, y la inmersión de la población en la desolación y la miseria.

En realidad sólo existen dos posibles escenarios futuros, el triunfo de la opción del Eje Occidental, o la negociación entre Gaddafi y el Consejo Nacional, único movimiento que a estas alturas pueden realizar los libios para desactivar la ocupación. Pero incluso en este escenario negociador y de reconciliación nacional poco probable, si se diera, al Eje Occidental le quedaría la opción del acorazado Maine: un oportuno pretexto para materializar la conquista.

jueves, 10 de marzo de 2011

Sobre la carta del Señor Miguel Marin a la Ministra Salgado

Ya tardaba este Señor, en representación de los usureros radicados en España, en dirigirse a la Ministra de Economía y Hacienda para que esta una vez más vele por sus intereses y no por los de todos los españoles.
Primero os aconsejo leer la noticia en este link:http://www.eldigitaldemadrid.es/ep/general/SOCIEDAD/20110308154820
Es importante leerlo detenidamente y conocer los antecedentes del desmadre bancario español y de los abusos contra los usuarios para comprender cabalmente el despropósito de este Señor llamado Miguel Martin. No obstante, es necesario destacar su movimiento pues visto el comportamiento de la ministra de economía en relación con los bancos es obvio que intentará una vez más ayudar a éstos con teorías surrealistas y falsas pero que dándolas por buenas conducirían a lo único que ha conseguido este Gobierno en los años de crisis: profundizarla para salvar a los bancos y el dinero que los ricos, entre éstos políticos corrompidos, guardan ahí.
Las mentiras del Señor Martín, que la señora Salgado estará presta a escuchar:
1. que la dación en pago en las hipotecas afectará la solvencia de los Bancos. Es falso por inexacto y unilateral. Inexacto pues la responsabilidad en un negocio jurídico es de ambas partes, sobre todo en estos casos, pero sobre todo de los Bancos, que conocen mejor que los clientes el valor real de los inmuebles. El único que sabía que despilfarraba el dinero entregándolo en operaciones de alto riesgo y especulativas eran los bancos. Eso en cuanto a responsabilidad. En cuanto a solvencia, debe mirarse la del país en su totalidad y no sólo la de los Bancos. Los miles de ciudadanos que han perdido sus casas siguen endeudados, nadie les dará créditos, y el fruto de su trabajo será para los irresponsables banqueros. Estos ciudadanos nunca podrán comprar otra vivienda, ni aspirar a créditos al consumo, aunque tengan rentas pues estas deberán dedicarla al pago de la deuda.
La dación en pago los libera de la esclavitud, con un coste muy grande para ellos, la perdida del inmueble y todo lo invertido en él. La legislación actual incentiva el abuso de los Bancos, y sobre todo el despilfarro, pues no tiene en cuenta el valor real de los inmuebles al momento de dar créditos al tener en cuenta que en caso de impago junto con el piso el Banco obtiene un esclavo moderno y la posibilidad de repetir el ciclo.
Conclusión, la dación en pago hará a los Bancos más responsables, los precios de los pisos se ajustarán al valor racional del mercado pues en dicho precio el Banco ya no podrá incluir un futuro esclavo moderno. Es obvio que el Señor Martin no lleva razón, pero quién en su sano juicio atenderá a razones cuando se tiene a la vista la pérdida de tantos esclavos. Pocos renuncian pacíficamente a los privilegios, por muy crueles que estos sean.
2. dice que modificar la legislación para introducir la dación en pago sería contrario a la seguridad jurídica. Es increíble el despropósito de este señor. Todo lo contrario, la dación en pago además de virtual izar la seguridad jurídica tomando como punto de referencia de una hipoteca lo único que se debe hipotecar que es el inmueble y no la fuerza de trabajo humana, mejoraría el clima socio económico de España, y con ello el bienestar de todos los españoles y demás residentes. Lo que defiende este señor no es la seguridad jurídica que le tiene sin cuidado, sino los millones de euros que el movimiento popular encabezado por partidos como IU y las asociaciones de consumidores quieren devolver a sus legítimos dueños.
3. dice que esta medida limitaría el crédito y lo encarecería. También es falso. La dación en pago supone un crédito en si mismo, es decir, al liberar a una familia de una deuda injusta ya se le está concediendo una especie de crédito impropio. No sería justo, mantener en la esclavitud a estas familias para conceder créditos más baratos, es un sin sentido, salvo para este señor. Por otro lado, el crédito no se encarecerá pues no hay un sólo banco, incluso hay bancos extranjeros, que seguirán dando crédito cuando vean que hay garantías de pago y de cobro. Este señor nos quiere vender la moto a toda costa, digo, a la ministra Salgado que estoy casi seguro que se la comprará. ¿Porqué? Hombre si después de ser Presidente del Gobierno o Ministro, la mayor aspiración no es servir a todos los ciudadanos, sino a una gran empresa privada que te pague una buena pasta, el 99 por ciento ya se sabe a quienes escuchará.
4. dice que antes de la crisis los consumidores no protestaban ni cuestionaban la legislación y normativa hipotecaria en vigor, poniendo como ejemplo la cláusula suelo que considera legal y ajustada a la ley. Bueno, cuanto menos este señor está diciendo que todo el mundo se les está echando encima por una crisis que ellos, los banqueros, no han creado, por créditos sobre inmuebles sobre valorados que ellos no daban, por una cláusula suelo que pretende proteger al cliente (eso dice textualmente la noticia: IMPRESENTABLE) y por eso será que él la defiende tanto, ¿no?. Dice que es un instrumento de cobertura de riesgo de interés. Exactamente, esa cobertura ha permitido que los bancos en época de crisis retraigan de las economías familiares más beneficio que el corriente, es decir, además del diferencial sobre el euribor pactado la diferencia entre este último y el suelo. Además, este milagroso instrumento de cobertura de riesgo de tipo de interés facilita el proceso de conversión de propietarios de viviendas en esclavos de los bancos. Me explico, al mantenerse la cuota hipotecaria muy alta (también sucede con los llamados swaps y otros) como resultado de la aplicación de esta "cobertura" la gente que podía haber pagado la deuda en condiciones de cuota baja se ve en la necesidad de entregar la casa al banco, y además, seguir pagando la deuda que resulte una vez realizada la subasta. Es obvio que esta cláusula es un excelente instrumento de cobertura.
Sugiero a todos los que lean este escrito que se lo trasladen, si lo tienen a bien y comparten estas opiniones, a la ministra Salgado para que ésta sepa que los consumidores podemos ser timados un tiempo pero no toda la vida, que la gente ya está cansada de tanta manipulación y choriceo, que desde el norte de los países más atrasados del Mundo se escuchan voces de Justicia y Libertad. Que nuestro Gobierno no gaste el dinero público mandando al ejercito a Libia para hacer la "justicia", que aquí pulula la injusticia, cuando en nombre de supuestos derechos adquiridos y el principio de seguridad jurídica miles de ciudadanos son esquilmados en distintos grados por la Banca, la tiranía que hoy rige nuestros destinos, que no atiende a oras razones que no sea el espíritu de la usura.